Velilla

Velilla es una pequeña aldea de La Rioja, perteneciente al municipio de San Román en Cameros, situada en la Comarca del Camero Viejo, en el margen derecho del Rio Leza, Se encuentra a 826 m de altura, y a 38,4km de Logroño. Está situada  enfrente de San Román,  al otro lado del río, a 1 km accediendo por un desvío que cruza un puente sobre el rio.

Según datos de Estadística de La Rioja, hay 2 personas empadronadas, aunque no residen habitualmente.

Datos de Interés

En 1571 Velilla contaba con  12 vecinos y pertenecía a Calahorra. En 1849, según el diccionario de Pascual Madoz, a mediados del S.XIX estaba formado por 15 casas, una casa Consistorial, la Iglesia parroquial de la Purísima Concepción, un cementerio y una ermita dedicada a San Lucas. Contaba entonces con 11 vecinos y 47 habitantes. Los niños acudían a la escuela gratuita de San Román fundada por los hermanos Ágreda y de esta localidad venía a atenderles el médico. Velilla fue villa con ayuntamiento propio hasta el año 1856 cuando pasó a formar parte de San Román. Sufrió como el resto de los pueblos de la zona un proceso migratorio. Emigraron 10 personas, 7 a Argentina, 2 a Cuba y 1 a Chile.

Los caminos eran de herradura y la correspondencia se recibía y enviaba desde San Román dos días por semana, los miércoles y domingos.

Fue prácticamente abandonada por sus habitantes a principios de 1970, año en el que se realizó el último enterramiento. Quedó totalmente despoblado en 1991 pero en la actualidad se han restaurado buen número de casas, siendo utilizadas durante los fines de semana y durante el verano por los descendientes de los que abandonaron la localidad.

  • 4 de diciembre: Santa Bárbara. Actualmente se celebran el primer sábado de agosto, con una cena popular y baile.

  • Iglesia de la Concepción. Edificio gótico de finales del S.XVI. Se encuentra en mal estado de conservación con goteras desprendimientos y maleza. Algunas partes de han hundido como el pórtico de la entrada.
  • Puente de piedra sobre el arroyo del barranco. Con un arco apuntado. Restaurado recientemente.
  • Remodelado, junto a la iglesia en el camino de las huertas.
  • Es la construcción mejor conservada. Puede datar del medievo, teniéndose constancia de que en ella se fabricaron tejas hasta mediados del siglo XVIII.

Velilla es uno de los pueblos que pese no contar con habitantes se ha recuperado recientemente como segunda residencia y orientada al turismo rural.  Actualmente se han arreglado las calles y restaurado buen número de casas, siendo utilizadas durante los fines de semana y durante el verano por los descendientes de los que abandonaron la localidad.

La  principal fuente económica de esta aldea es el turismo, y la ganadería de vacas, caballos, cabras y ovejas de algún vecino de San Román

En Velilla se han rehabilitado varias casas que conforman el alojamiento rural de “Casas de Velilla”. Son un conjunto de 4 casas construidas a principios del 2009: Casa de Concejos, Casa de Tía Upe I, Casa de Tía Upe II y Casa del Tío Conejo. Actualmente se están rehabilitando para uso turístico alguna casa más.

  • En este barrio apartado de San Román, situado a los pies del Cerro de Santa Bárbara, el silencio adquiere otra dimensión. Se puede pasear por sus pequeñas calles y casas restauradas en piedra, con solanas, el puente sobre el barranco, la Iglesia con las enredaderas y el lavadero remodelado.
  • Se pueden realizar rutas por el barranco y la dehesa boyal de Velilla que nos lleva hasta la Tejera, y continuar cruzando el barranco de la tejera, hasta el mirador del Cerro de Santa Bárbara donde está el roble quemado y   desde donde se pueden ver los montes y pueblos de la zona como San Román, Santa María, Trevijano. Podemos también acceder por el barranco hasta Valdeosera.
  • La Tejera está situada en los límites de la Dehesa de Velilla, junto al barranco de Valtaerez. Está cubierta por la maleza, tras siglos de inactividad pero es una construcción sólida, con piedra de sillería y ladrillo en las bóvedas del horno. Su parte frontal tiene una altura de 4,5 metros, con un horno de dos bocas y cuatro metros de profundidad. En su parte alta, está la cámara de carga, con una puerta cuyo techo en cúpula ha desaparecido. Es una de las construcciones mejor conservadas y de gran valor etnográfico.