Avellaneda de Cameros

Avellaneda de Cameros es una pequeña aldea despoblada y en ruinas del Camero Viejo, perteneciente al municipio de San Román de Cameros, en la cuenca del río Leza. Se encuentra situada a 1120 m. de altitud, a 11 Km. de San Román 49,1, km de Logroño.

Linda con el Hayedo de Santiago en Monte Real del que goza increíbles vistas. Se accede a ella por la carretera LR-464 desde Vadillos, por una carretera asfaltada en mal estado.

Datos de Interés

Cuenta la Leyenda que hace muchos años, un burro cargado de oro pasó por el monte de la Modorra, en el límite entre Avellaneda y Zarzosa, conducido por dos hombres, cada uno de un pueblo tirado por dos ramales. Cuando llegó a la cima de La Modorra, el animal se detuvo y se murió. Allí lo enterraron junto con el tesoro de oro. Quienes lo han intentado buscar no lo han encontrado.

Avellaneda de Cameros fue incluida en 1366 en el Señorío de Cameros, otorgado por Enrique II a Juan Ramírez de Arellano hasta 1811, junto a San Román, a la que pertenecía. Sus gentes se dedicaron a la ganadería y la huerta. Llegó a contar con un centenar de habitantes durante el S.XIX. Sufrió con más fuerza que el resto de localidades de la zona el proceso de despoblación, que se vio acentuado al no llegar hasta esta aldea la luz eléctrica ni el agua corriente.  Muchos hijos del pueblo emigraron a Chile y Argentina, siendo benefactores de las fiestas y de la construcción de la escuela. En 1965 Avellaneda vio nacer a la última persona. El pueblo se quedó deshabitado en 1972 cuando se marchó “La Valentina” la última persona que vivió aquí.

  • 1 de mayo: Bendición y subida a las cruces en el término de los “Cantalares”donde se comen 12 huevos cocidos. Tradición que se sigue manteniendo por algunos descendientes y amigos del pueblo.
  • 25 de julio: Santiago, patrón del pueblo.

  • El pueblo está en ruinas, y hace difícil imaginar su arquitectura.
  • Iglesia de Santiago Apóstol: en ruinas. Junto a ella se conserva el pequeño cementerio cerrado por una puerta de hierro.
  • Escuela de primeras letras: donada por emigrantes Chilenos.
  • El lavadero.
  • La Balsa de riego.
  • Un horno de uso común.
  • La Fuente de la Churrunchina: a un km del pueblo en el camino al Hayedo de Monte Real. Se conserva en buen estado con una placa de losa.
  • Mina: enfrente del pueblo al otro lado del río y a los pies del Hayedo, existió una mina actualmente cerrada de la que se extraía cobre.

Esta aldea está en ruinas. Varias personas han intentado reconstruir alguna de las casas aunque de momento las obras están paralizadas. Descendientes y amigos de la aldea formaron en 2009 una asociación cultural, Amigos de Avellaneda “La Escuela” para tratar de recuperar el pueblo, su memoria y sus costumbres. En 2010 los descendientes instalaron una placa en recuerdo a todos los desdescendientes de esta bonita aldea de la Rioja.

Los Amigos y Descendientes celebran cada año la Fiesta de Santiago, con una misa y procesión en la vecina aldea de Vadillos, en cuya iglesia se guarda la talla del Santo. Posteriormente se hace una subasta se va a comer a la Fuente de la Churrunchina o a la Fuente del Manadero en el Hayedo de Monte Real.

Se celebraba el 1 de mayo el recorrido de las Cruces. La tradición se celebraba con una misa en la que se bendecían las cruces y se realizaba una procesión hasta los dos caminos. Los hombres subían con el cura a bendecir las cruces colocadas en el monte y las mujeres se bajaban al pueblo. Cuando los hombres llegaban al término de los “Cantalares” se comían doce docenas de huevos cocidas y luego bajaban esperándoles a su encuentro junto al río Chico las mujeres con los estandartes para continuar con la procesión toda junta hasta la Iglesia. Esta tradición se sigue manteniendo el 1 de mayo por algunos descendientes y amigos, que suben a los Cantalares a almorzar 12 huevos cocido.

En el entorno de La Churrunchina, de cuya fuente mana el agua más pura y sana de la Sierra, se ha acondicionado un área de descanso con una mesa y varias arboles donde disfrutar las vistas al Hayedo de Santiago.

  • Pasear entre el silencio y las ruinas del pueblo, algunos de cuyos muros se resisten a su fatal destino entre la maleza y las piedras, imaginando lo que fue su vida.
  • Al final del pueblo, un mirador al Hayedo de Santiago, con espectaculares vistas durante el otoño.
  • Escuchar la berrea durante el otoño.
  • Un paseo hasta la Fuente de la Churrunchina donde disfrutar del agua fresca y descansar a la sombra en una zona acondicionada con una mesa y arboles.
  • El Hayedo de Santiago, donde realizar varias rutas de senderismo, hacia el refugio de cazadores dentro del bosque o cruzar a Larriba y Zarzosa, o subir al Pico de la Modorra a 1470 m de altura, donde hay un buzón puesto por el Grupo Scout Sierra de Cameros.